Tierra.
Pero la película me ha dejado un regusto amargo. El documental se titula Tierra y, en efecto, aparecen bastantes ecosistemas diferentes (se pasean por todas las latitudes), pero ¡ah! parece que los únicos seres vivos sobre el planeta Tierra son los mamíferos (y cuanto más grandes mejor, porque no salen conejos o ratas, sino elefantes, leones, osos o ballenas) y algunas aves (aves del paraíso, con sus espectaculares danzas, y las grullas damisela, cruzando el Himalaya). El único insecto que aparece es una oruga (durante 10 segundos, más o menos) devorando una hoja, aparecen (durante otros 10 segundos) algunas medusas, no aparecen ni un solo reptil ni un solo anfibio, y mucho menos anélidos, platelmintos o cualquier otro grupo de esos que pudiéramos denominar, en el lenguaje de la calle, bichos. Está muy bien lo de que haya especies paradigmáticas pero entonces que no titulen al documental Tierra y lo llamen sencillamente Planeta mamífero o Tierra avícola, que seguramente harían más justicia al documental.
Sin embargo esta crítica no empaña para nada la espectacularidad de la película, que os recomiendo encarecidamente, aunque siempre intentando no tener detrás a un niño pegando patadas en la butaca, mientras sus padres miran para otro lado. A veces me siento tan cercano a Herodes…
